Página 41 - Maquetaacropolis

Versión de HTML Básico

41
Derecho Canónico
El matrimonio natural puede adquirir dos
modalidades: la primera cuando los contrayentes
están bautizados y recibe el nombre de matrimonio
sacramental; la segunda cuando se contrae con las
formalidades previstas por el Derecho de la Iglesia,
en cuyo caso se habla de matrimonio canónico. Estas
dos últimas modalidades no son equivalentes: si uno
de los que se casan por la Iglesia no está bautizado
(matrimonios mixtos), se casa canónicamente pero
no recibe el sacramento.
Lo que interesa subrayar ahora, es que esas dos
modalidades de matrimonio son accidentales, lo
que no quiere decir que no tengan importancia.
La esencia del matrimonio es la misma en todos
los supuestos referidos. Para que pueda hablarse
de matrimonio se requiere que los contrayentes
asuman las propiedades esenciales y los fines de la
institución.
Fuera del ámbito cristiano, pocas personas asumirán
esas propiedades y esos fines, simplemente porque
las culturas o confesiones a las que pertenecen los
ignoran. Si, por ejemplo, una pareja budista decide
convivir siguiendo las tradiciones de su cultura,
difícilmente podrá afirmarse que contraen un
matrimonio natural, porque para la tradición budista
la convivencia entre un hombre y una mujer carece
de propiedades esenciales y de fines, y se homologan
la monogamia, la poliandria o la poligamia; tampoco
se suscribe un compromiso de por vida, ni siquiera
el deber de procurar engendrar hijos. Otras
religiones admiten, además de un amplio divorcio, la
poligamia, y para bastantes pueblos es irrelevante el
consentimiento de la mujer que se limita a secundar
la voluntad de sus padres o simplemente es objeto
de compra o permuta.
Incluso en algunas confesiones cristianas cabría
hacer una objeción similar, vgr. si casarse se entiende
como un compromiso temporal o condicional y no
se quiere ni se consiente, sino que se excluye, una
unión irrevocable.
En la actualidad, la globalización y los flujos
migratorios pueden hacer más actual la cuestión del
valor que deba otorgarse a las uniones contraídas
en otras culturas, confesiones distintas a la cristiana
o en las que consta que no se asumen algunos de
los elementos esenciales del matrimonio. Son
situaciones que pueden presentarse en el caso de
que se dé una conversión, un deseo de recibir el
bautismo por alguien que contrajo una unión de ese
tipo en su país de origen.
La expresión matrimonio natural significa la
adecuación del amor conyugal al proyecto
creador (proyecto al que se refiere el Señor,
cuando rebate las normas divorcistas de la
Torá y les dice: `Al principio no fue así´).